La gran revolución religiosa del siglo XVI en el catolicismo cuestionó la supremacía del Papa y propició las Iglesias protestantes.
Pedro Insua: “Existió un proyecto de boicotear el imperio español a partir del protestantismo”
Julio Tovar | |
De todo el grupo originado por la escuela materialista de Asturias, la Atenas en la campiña de Gustavo Bueno, Pedro Insua (1973, Vigo) es uno de los mejores y más precisos investigadores. De gran meticulosidad con las fuentes, buscando bibliografías sin final, este “Salamanca, capital del conocimiento” (La Esfera de los Libros, 2026) es un resumen de cómo la ciudad del Tormes fue faro de las ideas paternalistas y globales del imperio español.
P: ¿De dónde surge tu interés por Salamanca como faro de ideas hispanas?
R: Bueno, pues esto fue una propuesta de la editorial: un encargo propiamente dicho. Salamanca es la madre de todas las universidades españolas, lo que eso mismo ya tenía interés. Había escrito previamente un libro de Alfonso X, Cuando España echó a andar, y este tema lo tenía un poco revisado. Me puse manos a la obra y, de hecho, tiene algunos descubrimientos desde mi punto de vista no objetivo.
P: Vamos con la filosofía, primero ¿Es la adopción del tomismo el frente común intelectual al islam en la Baja Edad Media en Castilla?
R: Sí, ese es el arranque. Yo abro la obra con el encuentro de Dante y la santa dama que es la filosofía. “Una bella señora” afirma él. Esa “bella donna” tiene el hábito de los dominicos, pesa más de 100 kilos y mide 1,90: se llama Santo Tomás de Aquino (risas).
El racionalismo tomista aparece delante del poeta y abre la disputa contra la tierra. ¿Y el agua que separa esta? Yo hago un paralelismo entre Dante y Colón y el primero hace un viaje vertical, del infierno al cielo, mientras que el segundo pone los límites del mundo a través del viaje horizontal.
P: ¿No es fascinante Cristóbal Colón? Cánovas del Castillo decía de él que tenía una “maravillosa fuerza de espíritu”
R: Sí, claro, en este Ateneo en 1892.
Pedro Insua.
P: Siempre me fascinó que invitara a estas sesiones a Francisco Pi y Margall, con su conferencia “América antes de Colón”, ya que fue su gran rival político. Un entendimiento entre los dos polos que se pierde con la II República.
R: Pi y Margall escribió una obra ensayística importante como el propio Cánovas del Castillo. Eso es inviable ahora: pensar que cualquier presidente del Gobierno pueda dedicarse a escribir algo semejante.
P: ¿Quién tiene razón en el pleito colombino? ¿Los tomistas que cuestionaron los cálculos de Colón para llegar a las Indias en Salamanca? ¿O quizá su protector Diego de Deza?
R: Es muy difícil saber ahí hasta qué punto, porque Colón siempre juega con cierto ocultamiento. Podemos aplicar a Colón aquello de Descartes de “Larvatus prodeo” (avanzo enmascarado). En el primer capítulo trato sobre la disputa en Salamanca, que existió y convocó a cosmógrafos y teólogos. La controversia son los términos de esa disputa: Hernando de Colón lo cuenta en el “gran memorial” y también lo afirma Bartolomé de las Casas, coincidiendo ambos.
Yo parto de esa idea que puede no ser cierta, pero creo que es válida ("Se non è vero, è ben trovato”), por la cual Colón sale de Portugal luego que muchos le acusen de haber extraviado el mapa del cosmógrafo florentino Toscanelli. Está huyendo probablemente del país. Al recibir los reyes católicos a Colón, en Córdoba, le encomiendan al confesor de la reina, Fray Hernando de Talavera, que organice una junta para decir qué dice y qué trae este hombre.
Es, también, una cosmografía que permite desde el punto de vista geopolítico dar solución al encierro de las potencias occidentales por el auge del islam.
P: Esto se llamaría el “error colombino”. Colón piensa que el trayecto a las Indias no incluye un nuevo continente.
R: Claro, porque él calcula que hay menos agua de la que parece y va a llegar allí.
P: Cipango.
R. El objetivo es Cipango que no está claro que sea Japón tampoco. Se puede formular su objetivo en una divisa: ir al Oriente por el Occidente. Esta ruta colombina destruye el postulado antiguo, medieval, de “non plus ultra”. Sería “el error más fértil de la historia” según el historiador de la ciencia Julio Rey Pastor.
Volviendo a la junta extraordinaria de Fray Hernando de Talavera, esta no se hace en la universidad (evita ceremonias). Es parecida a la de Badajoz y Elvas para medir el antimeridiano, luego del primer viaje de Magallanes – Elcano, y quiere resolver la disputa entre Castilla y Portugal luego del tratado de Tordesillas de 1494.
P: Esto decidiría cosas como la hispanidad de Filipinas o el Brasil lusitano
R: Sí, eso hubo que determinarlo a la vuelta.
P: Los descubrimientos geográficos en la Edad Moderna son secretos de estado
R: Eso es.
P. El gran estafado en todas estas investigaciones topográficas es Francia; el reino más poderoso y que llegó tarde a América
R: Sí. Se refiere que dijo Francisco I sobre Tordesillas, el papa y la división del mundo por España y Portugal: “Me gustaría ver la cláusula del testamento de Adán que me excluye del reparto del mundo” (risas). Los asuntos debían ser discretos, porque los secretos se divulgaban en seguida.
P: ¿No olvidas en el libro la influencia de los mapas portulanos aragoneses, baleares, en las investigaciones castellanas? Es como si todo el conjunto ibérico, no solo Portugal, sufriera una revolución marítima
R: Eso lo trato en otro libro, El orbe a sus pies, me remito a él más o menos. Yo fijo aquí más la atención en la recepción de Colón, en cómo se reciben sus ideas, más o menos discretamente. La junta extraordinaria que cito sucede en el convento de San Esteban, dominico, dedicado al retiro. Otras fuentes refieren que era un observatorio.
P: Es evidente que desde la derrota de Aljubarrota el enemigo es Portugal. Buscan la ocultación.
R: Sí, sí, ellos mantienen la discreción.
P: Esto no cambia hasta las grandes guerras con Francia en el siglo XVI
R: En el tratado de Alcáçovas-Toledo, de 1479 a 1480, buscan cerrarse el paso la una a la otra; se dividían las zonas. Cuando Magallanes va a hacer la propuesta de su viaje a los reyes católicos hasta Barcelona, se conoce que había un espía portugués que quería asesinarlo, realizar un atentado. Magallanes se había naturalizado español uniéndose a la orden de Santiago, además.
P: Regresemos a las abstracciones, explica a los lectores esa especie de alianza entre geógrafos con la geometría y filósofos con el redescubrimiento de Aristóteles. Esa frase de Platón que usaba Gustavo Bueno sobre su academia: “que no entre nadie ignorante en la geometría”
R: Esto es la clave. Las artes del quadrivium (aritmética, geometría, música y astronomía) van a ofrecer una solución a la ratonera geopolítica de las potencias occidentales. Esta posibilidad aparece, primero, a través de las cosmografías: ofrecen una solución matemática en la tierra como esfera (Eratóstenes).
De ahí que el proyecto de ir a oriente por el occidente tuviera consistencia a través de la teoría matemática. La náutica se abre paso a través de esta técnica astronómica, no antes: la matemática permite penetrar en el océano, que no es cabotaje y la única referencia es el cielo: las luces del exterior. La salida del sol y la puesta de este: hechos rotundos. Las constelaciones, también, permiten orientarse. Pero, en cualquier caso, hay que hacer unos cálculos muy precisos y dominar la loxodrómica que traduce la esfera al plano.
P: Tengo que decir que este libro no gustará a los terraplanistas
R: (risas) No, no claro. Todas las dificultades vienen de este carácter esférico. Sólo estaba cartografiado el mundo conocido, el viejo mundo, que se conocía por la Geographia de Claudio Ptolomeo del siglo II.
P: ¿No llega Castilla tarde al neoplatonismo renacentista? Es el gran país aristotélico en cuanto a filosofía cristiana, de ahí el desprecio de Pascal y otros filósofos (“mentira luego de los pirineos”)
R: Claro, todo esto está en ver a España como una sociedad política incompatible con la ciencia. Pero esta transformación de la cual hemos hablado, en la cartografía, se produce porque España y Portugal son potencias científicas. El padrón real, incluso, es el primer mapamundi y lo hace España en 1527.
P: De hecho, la lucha contra la leyenda negra atraviesa toda tu obra. Quizá el cerrojo de investigaciones se produciría luego de la prohibición en 1559 de los universitarios españoles de estudiar fuera.
R: Existe, también, un proyecto de boicotear el imperio español a partir del protestantismo. Los creyentes de esa fe querían machacar este imperio, los principios protestantes son parte de esto, y se produce el cerrojo como respuesta. Ahora, es un cerrojo relativo, ya que es únicamente español.
P: Pero es una realidad que la universidad española se esclerotiza en el siglo XVII
R: Yo en el siglo XVII no entro, habría que escribir todo un libro allí. La cosmografía colombina, en cualquier caso, es acogida por el racionalismo tomista y esto es lo que la introduce en el disparadero. Este sería el nuevo mundo, el actual…
R: Es un mundo real, oceánico. Esto lo dice el mexicano Carlos Pereyra: se abre ese mundo. Esto neutraliza lo logrado por Vasco de Gama. Lo que buscaba Colón son las islas de las especies, las Molucas. Los caminos del mar, además, son más rápidos y seguros. El cierre del mediterráneo, la ruta de la Seda hace necesaria esta vocación oceánica.
P: Vamos con las razones morales de la conquista, ¿No es evidente que, siguiendo tu análisis filosófico, la monarquía hispánica fue la única potencia en preocuparse por los indígenas?
R: La primera vez que se pone de manifiesto esto es con el fraile dominico Antonio de Montesinos, en 1511, ya que amenaza a la corona desde el poder eclesiástico. La corona tenía el mandato por parte del papa Alejandro VI.
P: Desde las leyes de Burgos a las recopilaciones de leyes de Indias (1512 – 1681) hay un propósito de la corona de evitar excesos
R: Las gentes que están allí, que no se conocían en la antigüedad, estaban en lo que llaman antípodas famosas de San Agustín. Lactancio no contemplaba que hubiera, pero las había. Y, entonces, hay que anunciarles el evangelio porque no se han enterado. O sea, son inocentes aún siendo infieles. No han rechazado el credo porque nadie se lo ha anunciado. Entonces, hay que anunciárselo: de ahí las encomiendas. Los indígenas no son propiedad del conquistador con la encomienda, sino que tienen un encargo papal.
P: ¿No exageró De las Casas en su memorial de 1516? La situación caribeña de maltrato a los indios fue excepcional, derivada de la tiranía de Colón
R: Claro, pero cuando Montesinos hace esa denuncia, amenaza al rey de excomunión y dice que está dejando de ser cristiano: son infieles al maltratar al indio. Se están convirtiendo en coránicos, en herejes: el método de obligar a la fe. Montesinos venía del convento de San Esteban, también.
Todos habían pasado por ahí o por el real monasterio de Santo Tomás en Ávila, donde está enterrado Juan el heredero al trono de la corona hispana. También, Deza funda en Sevilla el colegio de Santo Tomás de Aquino a inicios del siglo XVI: era un figurón en España. En la legislación indiana, que va en la cronología que citas, dominan de nuevo estos dominicos tomistas, especialmente Matías de Paz. Se opone a Lutero, consideran que no hay fe sin razón, lo que lleva a la administración de justicia y con ello el trato al indio.
P:¿No es excepcional el burgalés Francisco de Vitoria (parte de este grupo)? No solo como precursor del liberalismo económico, sino también como protector indígena (sus tesis inspiran la disputa de Valladolid)
R: Sí, sí: Vitoria es el que consagra absolutamente todo. Es discípulo del bruselense Jean Mair, parte del tomismo europeo, y estudió en París. Este 2026 se celebra el 500 aniversario de su ascenso a la cátedra de Prima Teología en Salamanca. Todo converge en él ya que es el primero en argumentar estas teorías desde una cátedra.
P: Quiero comentar, también, como Vitoria separa la conquista americana como una evangelización manteniendo derecho y propiedades, mientras la reconquista en la península no se reconoce derecho previo a los musulmanes
R: Claro. Entonces, al musulmán no hace falta justificarle nada porque están recuperándose unas tierras que se le habían arrebatado. Es esa idea de la usurpación, incluso en el norte de África.
P: Lo curioso es que no se busca reinstaurar el reino visigodo: el derecho de conquista crea entidades nuevas
R: Claro. Se reinstaura el señorío del rey Rodrigo, el fecho de España. El norte de África ya no es el señorío de Rodrigo, aunque intentan vincularse históricamente con la provincia romana de Mauritania. Esto llega a los africanistas españoles del siglo XX.
Pedro Insua.
P: ¿Por qué ha sido tan desconocido Francisco de Vitoria hasta el siglo XX?
R: A ver, no escribió nada y solo sus lecciones fueron recogidas por los alumnos. Si bien Sócrates tampoco dejó obra, el teólogo Francisco Suárez sí dejó las Disputaciones metafísicas de 1597. En Vitoria hay una especie de eclipse por el neerlandés Hugo Grotius, que es utilizado contra España. Holanda avanza en el océano índico hasta toparse con el imperio español, el cual domina luego de la anexión de Portugal (que era su parte más débil). Grotius es la justificación de esos ataques, aunque no deja de ser Vitoria.
P: Hablas mucho, siguiendo el eje del grupo buenista, de la disociación entre potencias protestantes – depredadoras y católicas – generadoras, pero ¿En qué papel quedan Portugal y Francia en el tema americano? Es un tema que echo a faltar en tu libro
R. Efectivamente, no trato Portugal, aunque sí en otro libro donde me explayo. Portugal, siendo una potencia católica, tiene una perspectiva un poco protestante que no busca dominio. Busca puertos de paso, se habla de una dominación de tipo fenicio (Brasil fue en inicio esto, hasta el siglo XIX -con la huida de los reyes- no existe una gran colonización)
P: La última pregunta, ¿le mandarás un ejemplar del libro al ministro post colonial Ernest Urtasun? Subproducto de hombre blanco educado en Le Monde Diplomatique
R: No lo he enviado, pero le dedico la introducción. ¿Qué significará eso de la descolonización? Más o menos todos sabemos lo que significa: hacer una performance de latigazos los occidentales cuando vayamos a un museo. La idea es que cuando vayamos al museo de América se nos acuse del fin de la historia.
La historia menos conocida de la conquista de América y cómo cambió el mundo: “Es más interesante el punto de vista de una batata que el de Felipe II”
04 May, 2025 11:00 p. m.Actualizado: 06 May, 2025 06:03 a. m. EST
Cristóbal Colón desembarcando en América en 1492, marcando el inicio de una era de exploración y colonización. (Imagen Ilustrativa Infobae)
El descubrimiento y la conquista de América es uno de los acontecimientos históricos más importantes de la historia de la humanidad. El mundo es como es por ese proceso, razón por la que hoy fechas como las del año 1492 o nombres como el de Cristóbal Colón se enseñen en todas las escuelas, aunque este explorador ni siquiera supiera que había encontrado un nuevo continente.
Sin embargo, ¿qué sabemos realmente sobre la conquista y los efectos que tuvo tanto en América como en Europa? En realidad, se trató de un proceso que duró cientos de años y que adoptó muchas y muy diferentes formas, hasta el punto de que los historiadores siguen descubriendo nuevos enfoques que expliquen el mundo en el que hoy vivimos. Una de esas perspectivas es, precisamente, 1493 (Capitán Swing), una extensa investigación realizada por el periodista científico Charles C. Mann en la que trata de explicar cómo las partes ecológicas y ambientales de la conquista resultaron incluso más importantes que las militares o políticas.
Durante buena parte de su vida, Mann ha viajado por todo el mundo y ha investigado desde todos los continentes las consecuencias de la llegada de Colón a América desde un punto de vista muy particular. Su estudio sobre el intercambio de cultivos, en forma de comercio, tráfico de esclavos para trabajar en el campo o los efectos en la salud que implicó el cruce de continentes le llevó a reunir decenas de miles de informaciones que él define, en una entrevista con Infobae España, como “madrigueras de conejo”.
Su intención era mostrar cómo esa parte de la historia, que nunca nos han contado en las escuelas, fue clave para el posterior imperialismo europeo y la llegada del capitalismo. Con una herencia periodística que busca hacer amena la lectura, reconstruye la historia inmediatamente posterior al descubrimiento de América para ilustrar conceptos como el imperialismo biológico o demostrar que la globalización es algo que, en realidad, comenzó a ocurrir hace 500 años.
'1493', el ensayo sobre las consecuencias de la conquista de América de Charles C. Mann. (Capitán Swing)
-Pregunta: ¿Cuánto tiempo se tarda en escribir un libro que abarca un tema tan amplio como las consecuencias de la conquista?
-Respuesta: Este libro comenzó hace mucho, mucho tiempo. Yo leía mucho los libros del historiador Alfred Crosby sobre el imperialismo europeo desde un punto de vista ecológico y ambiental. Un día me encontré con él y le dije que debería escribir una actualización de sus estudios, porque sus temas se habían seguido desarrollando. Él dijo que no, pero como le insistía tanto un día me contestó: ‘Bueno, tú piensas que es una buena idea, así que hazlo tú’. Tomé su broma como una especie de licencia, pero también decidí que antes de explicar las consecuencias de la conquista debía escribir sobre lo que fue América antes del periodo colombino. Y eso se convirtió en su propio libro, 1491. Después, finalmente llegué al libro que comenzó 1491, que es 1493. Así que podría decir que mi libro ha tardado 15 años, o mejor dicho, un tiempo vergonzosamente largo.
-P: ¿’1491′ y ‘1493′ desmontan en cierto modo los mitos que a día de hoy tenemos sobre cómo se creó el mundo en el que vivimos?
-R: El libro se basa en muchos, muchos, muchos trabajos de otras personas y mi contribución, si es que hay alguna, es decir que si tomas todo esto junto se crea una nueva imagen de cómo funciona nuestro mundo y cómo cosas como la globalización han acabado por existir.
-P: Precisamente la globalización es algo que, señalas, comenzó a existir mucho antes de lo que nosotros pensamos, con algunos ejemplos hace ya 500 años.
-R: Así es, y descubrirlo fue uno de los grandes puntos de inflexión para mí. Me encontré con una imagen digital de la plaza del Zócalo de Ciudad de México de hace cientos de años. Ahí se veían todo tipo de tipos interesantes y, al ampliarlo, vi a un montón de gente china. Esa imagen me hizo pensar: ¿cómo llegó esa gente ahí? Luego empecé a leer mucho sobre la presencia de chinos en Ciudad de México y me di cuenta de que era igual que cualquier ciudad moderna: había asiáticos, europeos, africanos, americanos. ¿Qué otra cosa puede ser la modernidad? Cada ciudad ahora es así, en mayor o menor medida. Yo quería escribir un libro que explicara por qué esto podía ser así hace 500 años.
-P: Se me hace difícil imaginar cómo puede funcionar a nivel económico y social una ciudad así... sobre todo sin la ayuda del traductor de Google.
-R: ¡Es que era un lío! Había una tremenda cantidad de conflicto social, sobre todo con la gente que trataba de sacar provecho de esa conflictividad. Había lugares como la Manila española donde los habitantes españoles se sentían periódicamente abrumados por el número de asiáticos, lo que les llevaría a gastar grandes esfuerzos en expulsarlos y deshacerse de los chinos y los japoneses. De manera similar, había esfuerzos periódicos en la Ciudad de México para controlar a los asiáticos o para controlar a los africanos o para... Pero al mismo tiempo eran demasiados para controlarlos realmente y, sobre todo, demasiado valiosos. Eso dio lugar a una relación ambivalente que se ve en nuestra relación actual con los bienes extranjeros y las culturas extranjeras. Una gran razón por la que tenemos al presidente actual de Estados Unidos es porque ha traído a colación esa misma reacción visceral contra asiáticos, africanos y en especial con los latinos, grupos que al mismo tiempo son enormemente beneficiosos para la economía de todos. En el caso de España, esta postura se remonta a los años 1600 y 1700.
Plaza del Zócalo en Ciudad de México en el siglo XVII.
-P: En 1493 se analiza lo global, pero todo parte de lo más cercano. Afirmas, de hecho, que el jardín de tu casa es un registro en sí mismo del pasado del mundo. ¿La historia está en todas partes?
-R: Pensé en ello al mudarme a Nueva York, donde viví durante mucho tiempo y donde vivo ahora. Me gusta la jardinería, íbamos a tener un pequeño jardín en casa y de repente me di cuenta de que ninguno de los cultivos de mi jardín era originario de cualquier lugar cerca de donde yo vivía. Mi idea de la jardinería era muy hogareña, pero eso tan familiar era en realidad un objeto exótico y cosmopolita que habría sido imposible incluso hace cien años. Empecé a pensar que el jardín es un registro de cómo la globalización se ha extendido durante un tiempo tan largo.
PUBLICIDAD
-P: Eso propicia un enfoque diferente de la historia. Se aleja de los grandes hechos y figuras de la historia para centrarse más en los procesos socioeconómicos, los objetos... o los cultivos. Me recuerda a lo que en su momento inició la escuela de los Annales [una corriente de historiadores que priorizaba los procesos económicos y sociales antes que el estudio de las grandes fechas de la historia].
-R: Sí. Y me alegra que los hayas mencionado porque han sido enormemente importantes para mí en la forma de pensar cómo funciona el mundo en este momento. Debajo de las grandes figuras de la actualidad hay otras olas de la historia que, a la larga, son más importantes. Me refiero a cosas como, ya sabes, las enfermedades infecciosas o la electrificación del mundo. En términos históricos, hay toda una serie de cambios que fueron significativos en la reordenación biológica gradual del mundo que se puso en marcha con Cristóbal Colón y la conquista española.
-P: Entonces, ¿la historia puede ser más interesante desde el punto de vista de una batata que desde los ojos de Felipe II?
PUBLICIDAD
-R: Es una cuestión interesante, pero también personal. Para mí sí, en parte porque soy lo suficientemente viejo para pensar lo mucho que ha cambiado el mundo con cosas como la ciencia y la tecnología. Yo era un niño cuando Richard Nixon fue destituido y pensé, entonces, que era algo muy importante. Y lo fue, pero cuando pienso en lo que tuvo más impacto, si ese tipo de acontecimientos políticos o el movimiento ecologista, si el presidente Johnson o la electrificación rural, creo que estas últimas cosas tienen más impacto. Si no entendemos este tipo de procesos, estamos en problemas.
-P: Uno de esos procesos puede ser el concepto de un autor que mencionabas al principio, Alfred Crosby: el imperialismo biológico.
-R: Colón y sus barcos no solo trajeron gente. Trajeron toda una serie de especies europeas, asiáticas y africanas a las Américas. Del mismo modo, los barcos de regreso no sólo llevaban oro y plata. Llevaron cosas como patatas y maíz y sífilis. Basta con mirar España y sus campos para encontrarnos con tierras llenas de maíz. O el norte de Italia o de Europa, donde no conducirás muchos kilómetros antes de encontrarte una patata. Esos intercambios no solo cambiaron la dieta europea: tuvieron un enorme impacto en la historia europea. El historiador Fernand Braudel fue uno de los primeros en traer esto a colación, porque antes de América las hambrunas eran algo que ocurría regularmente en Europa, más o menos cada diez años. Cuando estos cultivos de América vienen, Europa de repente fue capaz de alimentarse a sí misma por las características más resistentes de esos nuevos productos. Este es el combustible que hizo posible que existieran los imperios europeos y, como sabemos, el colonialismo europeo da forma a todo el mundo en que vivimos. Todo se remonta a la introducción de estos cultivos americanos, que tuvieron grandes consecuencias políticas y económicas precisamente a partir de este cambio ecológico y medioambiental.
-P: Eso reivindica el papel de la agricultura.
-R: Es la industria más importante del mundo. Siempre lo ha sido y probablemente siempre lo será en el sentido de que es la única industria que, si no existiera, acabaría con nosotros muy rápidamente. A mediados de la década de 1980, nosotros como especie traspasamos un umbral que nunca se había cruzado por lo que sabemos en la historia registrada, que es que desde entonces cada persona en la Tierra tiene suficiente para comer: 2.500 calorías por día. Eso no significa que todo el mundo esté gordo, ni mucho menos. Lo que digo es que ese sistema se construyó en gran parte con los cultivos de América y que el intercambio colombino lo estableció, además de eventos posteriores como la Revolución Verde.
El teocintle, una planta prehispánica considerada el ancestro del maíz, clave en la evolución de la agricultura mesoamericana. (Imagen Ilustrativa Infobae)
-P: ¿Hubo más consecuencias por ese tipo de imperialismo?
-R: Realmente lo que comenzó a pasar es que los ecosistemas europeos y los ecosistemas americanos se empezaron a parecer cada vez más. Lo mismo con Asia. Europa fue, al menos por un tiempo, la beneficiaria de esa homogeneización y es por eso que puedes encontrar cultivos de trigo desde el Medio Oeste a Argentina o que el maíz y las batatas se cultiven en China. La agricultura ocupa alrededor del 40% de la superficie terrestre y esos ecosistemas agrícolas son muy similares ahora, de una manera que no lo eran hace 500 años. Los europeos ganaron una ventaja política que, desde el punto de vista ecológico, se ve como un proceso de homogeneización.
-P: ¿Esa homogeneización podría cambiar con los movimientos actuales de migración?
-R: No lo creo. Pese a que los movimientos migratorios actuales son grandes, no igualan si lo escalamos a lo que supuso el comercio de esclavos africanos durante la conquista. La última estimación que he visto del número de africanos traídos a España o a la Península Ibérica es de más de 2 millones entre 1500 y 1700. Hay que recordar que la población en España por aquel entonces era mucho menor (nota del periodista: entre 5 y 10 millones de personas).
-P: ¿Y todo eso, a qué conclusión nos lleva?
-R: Una de las grandes cosas que la historia puede hacer es decirnos que algunas de las cosas que estamos viendo no son nuevas, que algunos problemas recurrentes llevan estando 400 años. Te da una perspectiva diferente, creo, y espero que ayude a pensar mejor sobre el mundo que nos rodea. Esa es parte de la razón por la que estudiamos historia.
Colombia recupera 16 piezas de arte precolombino que estaban en Suiza y Nueva Zelanda
-P: Una disciplina que, quizá hoy, deba defenderse más que nunca.
-R: Es cierto que siempre ha habido durante mucho tiempo esfuerzos para dar caza y censurar la historia, pero no sé si la situación actual es peor que la de hace 300 años. Una visión clara de lo que sucedió en el pasado puede explicar muchas cosas. Los norteamericanos que no conocen su historia pueden ir a México y asombrarse realmente de la actitud de la gente hacia ellos. Esa gente seguro que sí conoce la historia de la relación entre su país y Estados Unidos. Aislarte de la historia es impedirte ser capaz de tratar con el mundo exterior que te rodea.
Así fue la revolución religiosa que desafió la supremacía papal y dio origen al protestantismo
Creado: Actualizado:
La Edad Media europea no murió precisamente de un ataque al corazón, sino tras una lenta y dolorosa agonía secular. Como fechas concretas para su defunción se han propuesto dos: 1453, por la toma de Constantinopla, y 1492, por el descubrimiento de América.
Pero la enfermedad que la consumió había comenzado más de un siglo antes con la picadura de una pulga a un estibador del puerto de Mesina. La pulga venía en un barco que regresaba de Oriente y traía con ella la mayor de las plagas naturales que Europa había conocido hasta entonces: la peste negra, que se llevó por delante a la mitad de la población del continente y que, aliada con otras causas como la carestía de la vida y las hambrunas, terminó produciendo a la larga el fin de una época.
La Iglesia, que no podía curar la peste con agua bendita y reliquias de santos, la explicaba como un castigo divino a la humanidad pecadora, y se adjudicó el papel de intermediaria entre los humanos y la cólera divina.
Cuadro alegórico Pescadores de almas, de 1614 - Álbum
Las dimensiones económicas y sociales que había alcanzado la santa institución eran colosales, y el poder efectivo del papado superaba al de reyes y emperadores. Pero las tensiones políticas en el seno de la Iglesia, que habían conducido 70 años antes al traslado a Francia de la sede papal, estllaron al año siguiente de su regreso a Roma dando lugar al llamado Gran Cisma de Occidente, que se prolongó otros 40 años y durante el que llegó a haber tres papas simultáneamente.
Toda esa agitación había producido interminables reflexiones y controversias teológicas y morales, chispazos de lo que empezaba a ser un cambio en las conciencias. La fe ciega medieval empezó a secarse y resquebrajarse como una máscara de barro, y a través de sus fisuras aparecieron los primeros rasgos de algo que hasta entonces había ocupado un segundo lugar: el Humanismo, la reflexión de la mente humana sobre sí misma.
Esta actividad, que parece tan obvia, había quedado desplazada por la noción medieval de Dios, que ocupaba casi todo el pensamiento de aquellos siglos oscuros, hasta el punto de que en su nombre hallaron justificación la guerra, la tortura y las masacres. No fue sino hasta mediados delsiglo XV cuando la indagación teológica vio acercarse por su espalda a la investigación humanista y cuando apareció en el horizonte una pequeña luz de razonada discrepancia hacia la entrega absoluta que había impuesto el fanatismo medieval.
Ideas nuevas y atrevidas
La estrella que emitió esa luz era un ciudadano de Róterdam llamado Desiderius Erasmus, que se haría célebre bajo su segundo nombre. Erasmo de Róterdam fue una figura benéfica y liberadora de las tinieblas medievales, un crítico hacia ciertos aspectos escandalosos de la Iglesia y, a su modo, un utopista que propuso establecer una nueva identidad europea más allá de las patrias y los Estados.
Además era un polemista formidable que no daba fácilmente su brazo a torcer: su lema era nulliconcedo, o sea, “no cedo ante nadie”. Proponía ideas nuevas y atrevidas que sonaban peligrosas en los oídos de sus contemporáneos –como que el mundo entero es nuestra patria común– y las daba a conocer por todo el continente usando el correo con las personalidades más importantes –llegó a tener 600 corresponsales– y la magnífica invención de la imprenta, que fue el verdadero motor del paso al Renacimiento.
Erasmo fue acusado más tarde de ser la gallina que había puesto el huevo de la Reforma protestante. Desde luego, sus críticas a los desórdenes y excesos dentro de la Iglesia fueron importantes por su justeza y su sinceridad, pero no había descubierto nada nuevo. Eso mismo pensaban muchos cristianos centroeuropeos, y con motivo.
Cuadro alegórico Pescadores de almas, de 1614 - Álbum
La conducta desvergonzada y cínica de numerosos párrocos, prelados y cardenales estaba a la vista de todos. El propio Erasmo fue hijo de un sacerdote. Mientras imponían una moral estricta a sus fieles, los clérigos vivían en concubinato y se hacían ricos con los tributos, las bulas y las gabelas del cargo.
El asunto de las indulgencias era uno de los más escandalosos: el favor divino se podía comprar, de manera que uno podía convertirse en un ladrón y aspirar a ir al cielo si adquiría suficientes indulgencias con lo robado.
Se vendían a buen precio toda clase de reliquias, algunas de ellas tan pintorescas como una pluma del ala del arcángel Gabriel o una brizna de paja del pesebre de Belén. Parece ser que Federico, Elector de Sajonia, guardaba en sus relicarios más de 15.000 piezas de ese género, cuyo balance completo le garantizaba un ahorro de unos 150.000 años de estancia en el Purgatorio.
Pero se simplifica al considerar que la causa principal de la fractura que partió en dos a la Cristiandad europea fue la reacción contra estos excesos y fraudes. La Reforma protestante tuvo causas más profundas. Hay quien la entiende como un primer efecto del desdén ancestral de los pueblos norteños europeos hacia los sureños, que presuponen más débiles, lúbricos y hedonistas.
Hace poco, el político holandés Jeroen Dijsselbloem, presidente del Eurogrupo, fue traicionado por ese sentimiento oculto de desdén cuando acusó a los sureños de gastarse el dinero en alcohol y mujeres y pedir ayuda después. Que el origen remoto de ese sentimiento de superioridad haya que buscarlo en la victoria de los bárbaros del norte sobre el Imperio Romano es una idea muy atractiva, pero difícil de demostrar.
Calvinismo puritano, anglicanismo carnal
En todo caso, la Reforma se basó parcialmente en ese sentimiento de menosprecio hacia los sureños vagos, viles y egoístas que habían convertido a la Iglesia en una mezcla de mercado y burdel. Otra consecuencia de ese desdén fue ahondar todavía más en la pureza de sus valores, lo que se entendió como un proceso de purificación de los errores católicos que dio paso a la secta calvinista puritana.
Eso no hubiera tenido éxito en el sur, donde no le veían la gracia al rigorismo y a la negación sistemática de los placeres: se podía disfrutar de las cosas buenas de la vida y, a la vez, ganar el cielo. La Reforma protestante produjo sangre y tortura, pero desde su punto de vista todo aquello fue necesario para liberarse de la tiranía de Roma.
Las traducciones de la Biblia de Lutero (arriba, predicando) ayudaron a desarrollar una versión estándar de la lengua alemana y se convirtieron en un modelo en el arte de la traducción - AGE
Sin embargo, no es cosa menor que ese propósito encubriese la voluntad del soberano de turno de disponer de un clero “nacional”, mucho más moldeable y transigente que el que obedecía las órdenes de Roma. El soberano inglés Enrique VIII deseaba divorciarse de su primera esposa para casarse con su amante, pero el papa se negaba.
El rey no soportaba que sus deseos personales –y, por tanto, su poder absoluto– fueran entorpecidos por una autoridad extranjera que vivía a mil millas de Londres, así que en 1534 se convirtió en cabeza de la Iglesia de Inglaterra: o sea, en su propio papa. Luego, se casó cuatro veces más e hizo degollar a dos de sus esposas, ejerciendo lo que podríamos llamar una violencia de género oficial. Y eso que había escrito en 1521 una refutación de Lutero acogida en Roma con profundo alborozo.
Del castigo de la disidencia a la Contrarreforma
Ardieron herejes en los dos bandos. Un caso histórico fue el de Miguel Servet, nacido en Villanueva de Sigena, Huesca, por cuyo término discurre el meridiano de Greenwich. Servet era un intelectual inquieto, médico y teólogo, que se hacía demasiadas preguntas sobre el dogma católico y, encima, se atrevía a publicarlas.
Entre sus obras, y como de paso, Servet descubrió y describió por primera vez la circulación pulmonar. Su peligrosa heterodoxia discutía el misterio trinitario y hasta se atrevía a poner en duda la naturaleza divina de Cristo. Buscó apoyo para sus doctrinas entre los disidentes protestantes y se carteó largamente con Calvino.
La imprenta de Gutenberg fue uno de los inventos clave del Renacimiento. Gracias a ella, la difusión de la cultura alcanzó niveles que no se habían visto antes - AGE
Huyendo de la persecución católica, que lo había quemado en efigie, se refugió en Ginebra, pero fue descubierto y condenado a muerte por un tribunal del que formó parte como experto teólogo el propio Calvino. Lo quemaron vivo el 27 de octubre de 1553, con tan mala suerte que tardó cerca de una hora en morir: estaba lloviznando y el verdugo se vio obligado a encender la hoguera varias veces.
Así que podría decirse que el desdichado Servet ardió por partes. Tratando de contener el desgarrón entre católicos y protestantes, que se hacía mayor de año en año, Roma organizó el Concilio de Trento, clave y base de lo que se llamaría Contrarreforma. Tardó 18 años en clausurarse (1563) y por sus salas pasaron sucesivamente un total de cinco papas.
Lo que la Iglesia católica persiguió –y consiguió– en Trento fue dotarse de una rigidez dogmática, de una armadura que la blindase contra nuevas heterodoxias como las que habían producido el protestantismo.
De manera que se volvió a instaurar el instrumento de la Inquisición y se reforzó ampliamente, admitiéndose la denuncia anónima del posible hereje. Las torturas practicadas para obtener las declaraciones de los sospechosos se refinaron todavía más y entró en vigor el famoso Índice de libros prohibidos, una censura ejercida a discreción por la Iglesia, autorizada para retirar de la circulación sin más explicaciones los textos literarios de cualquier género que la ortodoxia católica desaprobara.
Las Guerras del dogma
Las consecuencias inmediatas de Trento no fueron muy prometedoras. Apenas concluido el Concilio, estallaron en Francia las sucesivas guerras religiosas (siete) entre católicos y protestantes calvinistas, llamados puritanos en Inglaterra y hugonotes en Francia. Estos sanguinarios conflictos en los que se asesinaba sin miramientos por y para sostener ciertas diferencias de dogma y conducta duraron 35 años y se llevaron por delante a tres millones de franceses de ambas obediencias.
La situación era distinta en cada reino cristiano, y además mudaba con los tiempos y con los papas. En España no se conocieron las guerras de religión entre cristianos, pero las tropas españolas salieron a luchar por el continente tras las banderas del emperador Carlos.
El tiempo y las mudanzas hicieron que los mismos tercios que habían saqueado Roma en 1527 derrotaran veinte años más tarde a los príncipes protestantes alemanes en Mühlberg. Donde se vivieron las situaciones más complicadas fue en Italia.
La finalidad del Concilio de Trento (arriba, en un grabado de finales del siglo XVIII) fue combatir la Reforma protestante y reforzar la disciplina de la Iglesia católica - PRISMA
En aquellos siglos, la península Itálica, que mostraba al mundo el nuevo camino de las artes y el pensamiento, estaba fragmentada en una compleja malla de ducados, señoríos, repúblicas, principados y reinos, polarizados cada uno por un gran centro urbano (Génova, Venecia, Milán, Florencia, Nápoles, etc.) y, por lo general, discreta o abiertamente dominados por potencias extranjeras.
La presencia francesa se imponía en el norte y la española en el sur, quedando en el medio los Estados Pontificios, con Roma como capital. La excepción fue la rica y comercial Venecia, una autodenominada República, pero de hecho una oligarquía hereditaria, que permaneció independiente hasta la llegada de Napoleón a fines del XVIII.
En estas condiciones, la primera mitad del siglo XVI hizo de Italia la tierra de los perpetuos conflictos. Las batallas francoespañolas de ese tiempo, como las de Pavía y Marignano, se desarrollaron en Italia y estaban enfocadas por ambos bandos a conseguir más territorios en aquella península. Fue la época de los condotieros, cínicos mercenarios sin escrúpulos que las ciudades-Estado alquilaban durante un tiempo a un precio elevadísimo. Al principio eran mayoritariamente extranjeros, pero terminaron siendo casi exclusivamente italianos.
El poder de las familias y el papado
En el interior de los Estados, quienes mandaban eran las grandes familias oligárquicas predominantes en cada zona. Eran ellas quienes ponían en la silla a los papas; a veces, mediando sumas enormes. Pero también había oportunidades para los forasteros: la familia aragonesa de los Borgia, natural de Borja, encontró el camino para que uno de sus miembros, Alfonso, fuera elegido papa como Calixto III a la provecta edad de 78 años.
El viejo Calixto tenía prisa por llenar sus arcas y comenzó exigiendo tributos nuevos a los reyes cristianos. Alfonso V de Aragón, que había acusado al papa aragonés de incestuoso con su hermana y sus hijos, se puso en marcha hacia Roma, pero murió en Génova, envenenado por orden del propio papa según los rumores de entonces. Años después, los Borgia, que siempre hablaron valenciano entre ellos, consiguieron hacer pontífice a otro miembro de la familia, Rodrigo, quien escogió el nombre de Alejandro VI.
Los cronistas menos condescendientes con la Iglesia afirman que su amante, Vannozza Cattanei, era hija suya de un matrimonio anterior, pero lo seguro es que tuvo cinco hijos con ella, entre los cuales se encontraban César y Lucrecia, dos de las figuras más oscuras de aquellos tempestuosos tiempos.
César Borgia apenas vivió 31 años, pero los empleó a fondo. A instancias de su padre, fue obispo a los 15 años, arzobispo a los 17 y cardenal a los 18. Tuvo a su servicio durante un año a Leonardo da Vinci. La Historia lo describe como un gran asesino, ambicioso manipulador e intrigante; un sujeto capaz de todo para alcanzar sus objetivos, en quien probablemente se inspiró Maquiavelo para escribir El Príncipe.
La masacre de San Bartolomé fue el asesinato en masa de hugonotes (protestantes franceses de doctrina calvinista) en la noche del 23 al 24 de agosto de 1572 en París, durante las guerras de religión de Francia - Álbum
Entre la realidad y el mito
Su hermana Lucrecia, que no llegó a cumplir los 40, también vivió exageradamente, pero es posible que no tanto como se ha especulado. La tendencia historiográfica actual tiende a negar muchas de las barbaridades que tradicionalmente se le achacan, entre ellas docenas de envenenamientoscon el célebre y temible “vino de los Borgia”, que llevaba unas sospechosas partículas blancas en suspensión.
Es posible que Lucrecia cometiera incesto con su hermano César y hasta con su padre, pero conviene deslindar los hechos históricos de los sombríos caracteres con los que la retrataron Victor Hugo y Alejandro Dumas. Desde luego, no fue una jovencita inocente, pero resulta que era una Borgia y tuvo que vivir en un mundo que hoy nos costaría concebir.
Si los Borgia tuvieron dos papas, los Médici de Florencia tuvieron tres, además de contar con dos reinas en la familia. Su poder provenía del dinero que habían amasado como banqueros; Maquiavelo los tacha de “raza de usureros”. Disponían de 10 filiales de su banco repartidas por toda Europa. El fundador de la dinastía, Cosme de Médici, estaba casado con la española Leonor de Toledo y enseñó a sus descendientes el camino que tenían que seguir: “Usad el dinero para obtener el poder y el poder para obtener más dinero”.
Pero también les enseñó el camino del mecenazgo, hasta tal punto que la familia se convirtió en una propulsora del movimiento renacentista a la que debemos la existencia y conservación de obras de arte importantísimas. Favorecieron a docenas de artistas e investigadores, entre los que estuvieron Miguel Ángel, Leonardo, Botticelli, Pico de la Mirandola y hasta el propio Galileo Galilei, que llamó “satélites mediceos” a los que descubrió con su anteojo orbitando en torno a Júpiter.
La ciudad de Salem era una colonia británica en el territorio norteamericano que más tarde será bautizado Massachusetts. Desde marzo hasta el 22 de septiembre de 1692 se irán sucediendo una serie de juicios donde condenarán a cientos de personas acusadas de practicar brujerías o de relacionarse con quienes lo hacían. Los procesos arrancan cuando dos niñas empiezan a tener comportamientos extraños y confiesan haber sido poseídas por el demonio; pero de fondo lo que había eran intereses contrapuestos entre acusadores y acusados.
Si bien el proceso dura hasta el año siguiente, los últimos asesinatos se darán el 22 de septiembre y se presentarán como casos ejemplificadores para quienes se atrevan a cuestionar el orden social y religioso en la sociedad de esa época.
La persecución y la caza de brujas fue en ese momento histórico un método de control social utilizados por los Estados en directa relación con la iglesia, que había hecho de la Inquisición, la institución mas eficaz para combatir lo que consideraban herejías en varios países de Europa.
La quema de brujas en Europa y América
Los primeros casos de caza de brujas datan de 1450 en Europa, ya finalizando la Edad Media. Sus víctimas fueron mayoritariamente mujeres y han sido poco estudiados por los historiadores. Según la historiadora Silvia Federici en “Calibán y la bruja”, estos sucesos que se dieron en forma contemporánea al exterminio de las poblaciones de América, los cercamientos ingleses, el comienzo de la trata de esclavos, la promulgación de leyes sangrientas contra los vagabundos y mendigos, alcanzaron el punto culminante en el interregno de la transición entre el fin del feudalismo y el despegue capitalista “cuando los campesinos de Europa alcanzaron el punto máximo de su poder, al tiempo que sufrieron su mayor derrota histórica”. Tomando desde la fecha indicada hasta 1750, que son los últimos que se registran, se calcula que fueron quemadas cientos de miles de mujeres acusadas de brujerías. Esta matanza de mujeres tuvo un gran impacto en el desarrollo de países como Francia, Alemania, Suiza, Inglaterra, España e Italia, que empezaban a conformarse como Estados nacionales modernos. Un caso muy famoso fue el de Juana de Arco en Francia, que luego de ser heroína en muchas batallas guerreras, fue capturada y juzgada por “bruja”.
¿Cuáles eran los motivos por los que se acusaba de brujería a las mujeres de esa época histórica? En esto, tantos las naciones católicas que ejercieron una gran influencia en toda la Edad Media, como las protestantes (que empiezan a adquirir influencia a mediados del siglo XVI), enfrentadas por intereses económicos y políticos, se unieron para perseguir a las mujeres consideradas brujas. A pesar de que no se cuentan con los testimonios de las víctimas de la época, porque los juicios casi nunca eran registrados, se sabe que las acusadas eran mujeres rebeldes que cuestionaban las costumbres de la época, discutían y vivían libremente su sexualidad, fuera de los vínculos del matrimonio y su reproducción. Como señala Federici, “la caza de brujas fue, por lo tanto, una guerra contra las mujeres; fue intento coordinado de degradarlas, demonizarlas y destruir su poder social. Al mismo tiempo, fue precisamente en las cámaras de tortura y en las hogueras en las que murieron las brujas donde se forjaron los ideales burgueses de feminidad y domesticidad”.
Si Federico Engels señaló que la composición de la familiar nuclear en las sociedades donde hicieron su aparición el Estado y la propiedad privada, fue la “derrota histórica del sexo femenino a nivel mundial”, se podría decir que la caza y quema de brujas fue otra gran derrota para las mujeres, que se potenció hasta niveles insoportables en el capitalismo.
Los Juicios de Salem y los móviles que los animaron
Después de lo que decimos sobre las mujeres y la caza de brujas ¿se puede considerar a los juicios de Salem como simples acusaciones a “brujas” que buscaban el mal en sus víctimas? Algunos de los acusadores, como es el caso de la familia Putnam, querían crear una nueva iglesia en el pueblo y muchos aldeanos se opusieron, porque de esa forma deberían pagar más impuestos. Casualmente los Putnam fueron los principales instigadores de las acusaciones de brujería.
Los que se negaron a declarar en los juicios fueron torturados y murieron apedreados. Las infundadas acusaciones, por el hecho de que eran imposibles probarlas, implicaban que pudiera ser castigada cualquier tipo de protesta de la época, con el fin de generar sospecha sobre cualquier crítica a aspectos de la vida cotidiana.
Los procesos de Salem en particular y la caza de brujas en general han sido utilizados para acallar cualquier voz de protesta, de rebeldía, de cuestionamiento hacia las injusticias de la sociedad, que tanto en la Edad Media como en la actualidad, tienen a las mujeres como las principales víctimas. Nuevamente Silvia Federici sostiene en su citado libro: “Lo que todavía no se ha reconocido es que la caza de brujas constituyera uno de los acontecimientos mas importantes del desarrollo de las sociedad capitalista y la formación del proletariado moderno. El desencadenamiento de una campaña de terror contra las mujeres, no igualada por ninguna otra persecución, debilitó la capacidad de resistencia del campesinado europeo al ataque lanzado en su contra por la aristocracia terrateniente y el Estado; en una época, cabe recordar, en que la comunidad campesina comenzaba a desintegrarse bajo el impacto combinado de la privatización de la tierra, el aumento de los impuestos y la extensión del control estatal sobre todos los aspectos de la vida social”.
El capitalismo no hizo más que traer penurias a las mujeres de las clases populares. A la opresión que sobre ellas pesaba, se le sumaron nuevas formas de explotación: trabajo precario, doble jornada laboral en el trabajo y en la casa, menos salario por igual trabajo al que realizan los hombres, entre otras. Incorporó a las mujeres a la matriz productiva en condiciones de enorme precariedad, pero contradictoriamente, las reunió en espacios comunes donde a lo largo del último siglo las mujeres aprendieron a organizarse y fueron en muchas oportunidades vanguardia de lucha. Esas experiencias son las que forjaron un grito esperanzador y plantaron banderas de lucha que hoy son recogidas por aquellas que se proponen subvertirlo todo y que exigen su "derecho al pan, pero también, a las rosas".
Comentarios
Publicar un comentario